El próximo 4 de febrero se cumple una década de un hito en la historia de nuestra Flamenco Art Gallery. En 2016, coincidiendo con el décimo aniversario del Museo del Baile Flamenco (2006-2016), nuestras salas se transformaron para acoger una triple inauguración simultánea que exploraba los límites visuales del arte jondo. Hoy, volvemos la vista atrás para homenajear a los autores que dieron vida a aquel momento.
Tres visiones, un mismo sentimiento
La exposición fue una apuesta por la diversidad estética, ocupando diferentes espacios del edificio con lenguajes que iban desde la sátira hasta la explosión cromática:
- Ángel Idígoras – «El compás y el lápiz»: El malagueño demostró que el humor es una herramienta terapéutica y sagrada. Sus dibujos, osados y arriesgados, retrataron a grandes figuras del flamenco con un respeto profundo, creando nuevas realidades que invitaban a la sonrisa sin vulnerar jamás la dignidad del artista.
- Gabriel Cabeza – «La voz del silencio»: Una auténtica sinfonía de Flamencorock. Sus pinceladas sin compromisos buscaban la quintaesencia del «duende» indomado. Una obra que aún recordamos por su capacidad de asaltar al visitante con colores vivos sin perder jamás el aroma a la raíz más pura.
- Mauro Di Girolamo – «Camino en el flamenco»: Para el artista siciliano, el flamenco es una patria colectiva. A través de un lenguaje figurativo lleno de vibraciones cálidas, plasmó en el lienzo las sensaciones despertadas durante el espectáculo en vivo, uniendo identidad, tiempo y forma.
Para el Museo del Baile Flamenco, supuso un orgullo avanzar junto a estos artistas en el descubrimiento de nuevos caminos visuales. Una década después, su legado sigue formando parte del imaginario contemporáneo de nuestra institución.
Si deseas revivir los detalles de estas y otras muestras que han pasado por nuestras salas, puedes consultar nuestro archivo histórico en:Histórico de exposiciones Flamenco Art Gallery