Cada verano, el flamenco encuentra nuevos escenarios por toda España, reuniendo a artistas, investigadores y públicos para celebrar una de las expresiones culturales más valiosas del país. Entre estos acontecimientos, Flamenco on Fire se ha consolidado como uno de los festivales más innovadores e influyentes del panorama flamenco nacional.
Del 21 al 29 de agosto de 2026, las localidades de Viana, Estella-Lizarra y Pamplona acogerán la duodécima edición del festival, que continúa su ambiciosa trilogía histórica, Una historia del flamenco. Bajo el lema Cadencia Andaluza (1925–1950), esta edición invita al público a descubrir uno de los periodos más transformadores de la historia del flamenco: una etapa en la que este arte trascendió los cafés cantantes para ocupar teatros, grandes escenarios y nuevos espacios públicos, desarrollando muchas de las formas artísticas que hoy reconocemos y admiramos.


Un diálogo entre la tradición y la innovación
La expresión Cadencia Andaluza hace referencia a una de las progresiones armónicas más representativas del flamenco, presente en innumerables estilos de cante, toque y baile. Más que una secuencia musical, simboliza la continuidad: un hilo que une a generaciones de artistas que, con su creatividad y dedicación, han contribuido a la evolución del flamenco.
El festival toma esta base musical como metáfora del recorrido del flamenco, honrando sus raíces mientras abre espacio a nuevas voces, miradas contemporáneas y propuestas innovadoras.
Su programación reúne a figuras consagradas como José Mercé, Mayte Martín, Manuel Liñán, Rafael Riqueni, Rosario La Tremendita, Yerai Cortés, entre muchos otros, junto a una nueva generación de artistas que continúan ampliando los límites del flamenco sin perder de vista su esencia. Con conciertos, actuaciones en la calle, actividades educativas y encuentros culturales, las históricas ciudades de Navarra se convierten en escenarios vivos donde el flamenco se disfruta en teatros, plazas, balcones y edificios patrimoniales.

¿Por qué es importante?
Para los museos dedicados al flamenco, festivales como Flamenco on Fire nos recuerdan que el flamenco no es únicamente un patrimonio que conservar, sino también un arte vivo que continúa creciendo y transformándose.
La historia del flamenco siempre ha estado marcada por el movimiento, el intercambio y la evolución. Cada generación ha aportado su propia voz sin perder el vínculo con quienes la precedieron. El periodo que explora esta edición del festival fue especialmente decisivo, ya que permitió que el flamenco llegara a nuevos públicos y sentó las bases de muchas de las tradiciones escénicas que siguen vivas en la actualidad.
En el Museo del Baile Flamenco creemos que comprender esta historia enriquece cada espectáculo que contemplamos hoy. Cada paso, cada compás, cada rasgueo de guitarra y cada verso cantado conservan la memoria de generaciones de artistas que transformaron una expresión profundamente personal en un lenguaje cultural universal.